Quizás detrás del nombre de cal y canto no solo se esconda el deseo tan saludable de encerrarse entre paredes de piedra y argamasa, en la oscuridad más absoluta, para alumbrar dentro, sin prisas, un oficio en mucho erosionado por la alta exposición a la que se somete.
La alquimia de estos dos compuestos, opuesta pero eficaz, es también la unión de sus dos componentes principales: Ana Ortega y Marcos Castro en los que se sustenta el trabajo artístico de esta compañía creada en el año 2002. Un antes y un después que bautizan con este nombre, que sin ánimo de recluir a nadie, preserve las cualidades de un teatro sin falsas presunciones.
"Nuestra razón permanece con los ojos abiertos en las tinieblas. En tiempos de vértigo, nos proponemos recorrer un camino con las viejas herramientas del teatro y como único vehículo el arte del cómico. Alejándonos de un teatro de encargo, el teatro rápido, que domestica cualquier bufonería con el yugo del prestigio"(M.C.).
Los montajes de Cal y Canto Teatro revindican un teatro artesanal, creado a partir de decisiones del azar y del estudio por el que encuentran un lenguaje propio que escarba en la memoria de las imágenes y la palabra. El juego de los resortes teatrales se encuentra en la movilidad de los elementos, en la poética que la compañía descubre con su particular trabajo con los objetos. Y cada vez que salen de esta reclusión voluntaria en la que albergan cada montaje son como aquel inventor que emerge de la oscuridad penitente de su garaje con la certeza de haber descubierto algo nuevo y arrebatador.
Ana Ortega (1983) y Marcos Castro (1979) deciden unirse en 2002 bajo el nombre de Cal y Canto Teatro. Defensores del "háztelo tu mismo" reconocen en su autodidactismo el camino para huir de los profetas de la teatralidad que se instalan en las grandes ciudades y muy pronto deciden iniciar su camino en su propia ciudad, Burgos , junto con diferentes personas que a lo largo de los años han ido aportando a la compañía su filosofía de trabajo, y que actualmente alberga a 11 personas de diferentes disciplinas artísticas y profesionales.
Antes quedarían atrás sus años de formación actoral durante cuatro años en la Escuela Municipal de Teatro de Burgos, en la que ambos, por separado, reciben una formación en la tradición del teatro clásico , completando sus inquietudes con personas como Mar Navarro, Helena Pimenta, Denis Rafter, Pep Vila ……
Durante un periplo de dos años(2000-2002) comparten y desarrollan experiencias profesionales en el terreno del diseño de estructuras y dramaturgias aplicadas al teatro de calle. En el cual inician su personal proceso creativo, en la construcción de escenografias y artefactos voladores, así como vestuario y dirección escénica. Esta manera de concebir cada escenografía como un juguete con el que jugar con el espectador, no les abandonará en ninguno de sus montajes como compañía.
Desde el año 2002 han realizado un intenso trabajo, que les ha llevado a montar y diseñar producciones de muy diferente factura. Su concepción renacentista del arte escénico ha procurado que la compañía amplíe fronteras de expresión en cada nuevo montaje, renunciando a un encasillamiento particular en un solo género. Eso si, nunca desdeñando la tradición popular y el rigor especifico de cada trabajo con el cuerpo, su particular danza con los objetos, el expresionismo y ductilidad de su plástica escénica y una cuidada elaboración de temáticas y textos propios con los que conseguir un sello de identidad.