Lost Dog

Lost Dog no tiene dueño.
Es un perro que vaga entre los restos de un mundo sediento.
Por un plato de comida, por un techo bajo la lluvia, por un lugar caliente.
Llego a la metrópoli desde el arrabal cuando solo era un cachorro.
Es una sombra en la noche que se aleja de las luces de los coches.

Lost Dog es un espectáculo de títeres y objetos donde el telón sólo se levanta lo imprescindible, pues la mirada del espectador confluye con la del perro. Una historia sin texto, donde los pies y las piernas de los actores son los sugerentes conductores de la puesta en escena.

El resultado es una obra hecha desde el punto de vista del perro, que sorprende al público, con un juego cargado de emocionantes imágenes.

Lost Dog se representa una amplia chabola construida de materiales reciclados donde 55 personas pueden entrar durante varios pases de 45 min.

Reconocimientos:


  • Premio FETEN 2017 Mejor Espectáculo No Convencional

  • Premios Alcides Moreno mejor mensaje para la humanidad y mejor obra 2018

  • Finalista Premios MAX Mejor espectáculo de Calle 2019

LOST DOG ha girado por prestigiosos festivales de España, Portugal, Países Bajos, Alemania, Inglaterra, Polonia, Austria y Suiza.

La crítica dice:

«LOST DOG esconde una pequeña joya de aquellas que dejan poso.»

Oriol Osan i Tort. Núvol, Cultura Digital. (FITT Tarragona 2024)

“La propuesta es una maravilla, ya que con títeres y objetos consigue una factura casi cinematográfica. Cuando se levanta el pequeño telón veremos sólo las piernas de los personajes, pero esto no será impedimento para entender la historia a la perfección.”

( Oriol Puig en Núvol, Cultura Digital 2018 )

“Un trabajo excelente y un afanoso para recorrer los nuevos rumbos del futuro. Unos actores de estética punki y callejera que te reciben con provocadora desfachatez, pero a medida que la obra avanza uno percibe que se encuentra ante una sofisticada puesta en escena, sin improvisación alguna y cuidada hasta el último detalle, cuyo lenguaje cruza diferentes géneros, desde el cine, el teatro de objetos, el cómic, el de actor y las marionetas. Todo ello impregnado de un desgarro estético arrabalero que en algunos momentos gusta asociarse al mundo del tango y de sus ambientes canallas de la noche. Preciosas las escenas de ‘piernas’, que adquieren una presencia superior a su tamaño y que explican más que si viéramos a la figura entera.»

( Toni Rumbau, Titeresante 2018 )

“Originalidad, riesgo y acierto. La puesta en escena a medio camino entre el cómic y el cine, nos presenta la acción desde el punto de vista del perro. Logradísimo recurso, pulcramente realizado que impacta y sorprende al espectador.
En “Lost Dog” no hay solo un envoltorio sofisticado, inteligente y cuidado hasta en los más mínimos detalles, sino un contenido que nos habla con hondura y profundidad, a pesar de que la obra se desarrolla sin palabras. Magnifico el ritmo con el que van sucediendo pequeñas escenas de hermosa factura, rotundas y redondas: la del mendigo buscando en la basura, la del viento, la de los perros de pelea, la del tango…y un final resuelto con brillantez.
Hay algo especial en “Lost Dog”, algo que tiene que ver con el entusiasmo de asumir un riesgo y acertar.“

( Joaquín Melguizo. Heraldo de Aragón.2019 )

Mardi, en raison des pluies tropicales, les rares festivaliers se sont limités à la Cité. Mais, encore une fois, le parcours n’a pas manqué d’atours. Départ plutôt trash avec Lost Dog de la compagnie espagnole Cal y Canto Teatro. Dans une baraque en tôle, les enfants et les adultes ont assisté aux tribulations d’un chien abandonné qui, entre luttes pour sa survie et combats à mort pour des paris, se débat dans une sombre tourmente qui émeut les plus petits. La belle idée de ce spectacle à découvrir dans la Cour du Gymnase jusqu’à samedi? Les marionnettes évoluant à hauteur de chien, on ne voit que les pieds des protagonistes humains. La musique aussi, lyrique et latino, ajoute à la force du projet.
Un travail admirable en matière d’ingénierie scénique, regorgeant de ressources surprenantes malgré leur pauvreté, qui a su émouvoir tous ceux qui s’étaient réfugiés dans cette baraque.

( Marie-Pierre Genecand 2021 LE TEMPS )

“Emociona i sorprèn des del primer instant. La gran troballa de la proposta, que es desenvolupa a l’interior d’una barraca construïda amb materials reciclats, és la innovadora perspectiva visual que se li concedeix a l’espectador. Tot el que succeeix és vist pel públic des de la mirada del gosset –extrapolable a la d’un bebè o criatura petita-, situada bastants centímetres per sota de la dels adults. El teló negre de fusta puja i baixa adaptant-se a la seva posició. Amb el gos a peu de carrer només veiem les llums amenaçadores dels cotxes, els fums tòxics i les cames dels personatges que desfilen per la història –sí que veiem algun cos sencer tombat-. I quan el millor amic de l’home apareix alçat sobre els braços d’algú el teló puja perquè conflueixin la mirada canina i la del públic.
Després de la funció, la capacitat de commoure es va veure reflectida en alguns ulls plorosos. Una jove, amb la veu entretallada, intentava justificar-se sense necessitat: “Jo és que soc molt sensible a les històries de gossos”, comptava tocada per la màgia escènica.

( Imma Fernández RECOMANA 2024 )